COLECTIVO NO PAGAMOS: ¿CON QUÉ SE PAGÓ EL BOSQUE DE ACERO?

El Colectivo No Pagamos pregunta cómo se pagó el Bosque de Acero

 

 



8 de julio de 2013. Nota de prensa. El Colectivo No Pagamos de Cuenca ha comenzado a realizar la auditoría ciudadana de la deuda del Ayuntamiento de nuestra ciudad. La auditoría consiste en examinar y evaluar el modo en el que se ha originado dicha deuda. Y el objetivo es estudiar qué parte de la misma es ilegítima y, por tanto, no debe pagarse. El pueblo no tiene que saldar las deudas que provienen del uso del poder público para beneficio privado (corrupción política o empresarial) ni las provocadas por políticas de ingreso o gasto público injustas o insostenibles; tampoco cuando su pago conlleve el recorte en derechos sociales o la privatización de servicios o bienes comunes. 


El Colectivo considera inadmisible que entre 2011 y 2013 el dinero que el Ayuntamiento tiene que pagar en intereses y amortizaciones de la deuda haya aumentado en 7 millones de euros, mientras que, por ejemplo, las inversiones reales se pretenden reducir en el ejercicio de 2013 en más de 7 millones de euros con respecto al año 2011.

 El Colectivo No pagamos publica el primero de una serie de informes en los que irá mostrando los puntos negros de la deuda del Ayuntamiento. El primer informe trata acerca del Bosque de Acero. 

Para acceder al informe del Bosque de Acero pinchar aquí.

 El Colectivo “No Pagamos” de Cuenca exige al Ayuntamiento que explique cómo se pagó el Bosque de Acero. Actualmente no hay modo de saber de dónde ha salido el dinero (7,7 millones de euros) con el que se financió el pabellón multiusos diseñado por el Estudio Moneo-Brock e inaugurado, y ensalzado, en mayo de 2010 por Fco Javier Pulido (PP). 

 Según la información que maneja el Colectivo, la financiación del Bosque de Acero debería de haber procedido de la recalificación para usos residenciales, con permiso para bloques de viviendas de 8 y 9 alturas, de los terrenos de las Huertas de la Alameda o Huertas del club Serranía. En enero de 2006, el alcalde, José Manuel Martínez Cenzano (PSOE), firmó una propuesta de convenio con el Grupo DAVECON S.L. En esa propuesta, el Ayuntamiento se comprometía a entregar el derecho a construir viviendas (los aprovechamientos urbanísticos) a la empresa constructora y ésta, a cambio, aportaría, primero, 3.304.000 euros, sin contrapartida alguna. Y después, añadiría otros 4.509.000 euros, según se fuera construyendo el nuevo recinto ferial, que el Ayuntamiento devolvería en metálico o en aprovechamiento urbanístico. 

 El convenio entre el Ayuntamiento y DAVECON S.L. formaba parte del nuevo Plan de Ordenación Municipal que todavía, siete años después, y con el Bosque de Acero construido, está sin aprobar. “Si el convenio por el que se pensaba financiar el nuevo recinto ferial que incluiría el Bosque de Acero como gasto estrella está sin aprobar”, explica Aurelio Sainz, portavoz del Colectivo, “¿de dónde salió el dinero con el que se construyó el pabellón y que tendría que haber pagado DAVECON S.L. a cambio de la recalificación? 

 Ya en su momento, el convenio entre el Ayuntamiento y DAVECON S.L. fue objeto de importantes alegaciones y denuncias por contener aspectos de muy dudosa legalidad. Existió también una oposición ciudadana importante, ignorada por los gobernantes de las dos corporaciones afectadas, PSOE y PP. 

 DAVECON S.L compró terrenos en los que no se podía ni se puede construir vivienda, pero que si el convenio hubiera salido adelante, habrían sido recalificados para hacer posible esa construcción. 

 Estos terrenos que compró DAVECON S.L. los debería haber adquirido el Ayuntamiento, dándoles a sus propietarios el derecho a construir viviendas en suelo urbanizable, tal y como establece el Plan General de Ordenación Urbana. ¿Sabía DAVECON S.L. que esos terrenos iban a ser recalificados? DAVECON S.L compró igualmente el terreno del antiguo Club de Serranía. 

 A juicio del Colectivo No Pagamos este primer informe muestra al menos dos cosas. La primera, la “aparente” despreocupación con la que los responsables municipales se embarcaron en una aventura de gasto absolutamente desproporcionado. La segunda, la más que dudosa “colaboración” entre esos mismos responsables y las constructoras de la ciudad (DAVECON S.L. es una empresa formada en el año 2000 por la agrupación de Dalpa S.A., Verdú S. L., Conca S.L. y Edenca S.L.). 
A día de hoy, el Bosque de Acero está en desuso y se ha realizado un concurso de ideas para evitar “que los únicos inquilinos que disfrutan de él todo el año sean los pájaros y palomas de la zona”. Pero quizás vaya siendo hora de pensar colectivamente no en qué vamos a hacer con el Bosque de Acero, sino cómo vamos a recuperar un dinero público que ha ido a parar a los bolsillos de los aprovechados de turno y qué va a pasar con los responsables de una inversión pública plagada de interrogantes morales, políticos y económicos y con la deuda que ilegítimamente han contraído.

Para acceder al informe del Bosque de Acero pinchar aquí.
 
Por Cuenca Alternativa.